Un Piti que da consejos, más que un Piti es un amigo

Piti Fernández encarna la voz de su abuelo, un vendedor de baterías de auto que escribía poemas, en este proyecto a la vez solista y familiar.


Por eso cuando puedo / me alejo de mis penas / en un mundo distinto / mi esposa, mi hija y yo repite, como un mantra, la canción elegida por Piti Fernández para abrir su show en el Teatro Ópera de La Plata. El cantante que alcanzó la fama con Las Pastillas del Abuelo, conformó un proyecto paralelo de la mano de parientes cercanos, amistades y un libro de poemas escrito por su abuelo hace cincuenta años. Conmigo Mismo es el primer disco resultante de esta aventura country-folk y Caminos Bríos será el sucesor que irá publicando a lo largo del año entrante.

Cielo gris, relámpagos esporádicos en el horizonte y humedad. Así estaba la atmósfera platense el viernes por la noche a la espera de unas precipitaciones que nunca llegaron. Pasadas las 20:00, la vereda del Ópera ya reunía algunas personas que apuraban las últimas cervezas antes de ingresar. Adentro de la sala, la banda local Giros, en formato trío de guitarras acústicas y teclado, abría la noche. Sería una velada amena, colmada de aquellas frases que el Piti sabe construir en sus canciones, pero ahora relacionadas a vínculos familiares, afectos y enseñanzas de vida.

Martín (el virtuoso) Morales en guitarra acústica y banyo, Pechi Pages en batería y coros (garante de que todo salga bien), Guito Daverio en el bajo (el bailarín sonriente), Juan Ignacio Fernández (el serio) en las teclas y Mariano Fernández (Míster Slide) en la guitarra acústica. En algún punto incompleta, como toda síntesis, pero esta fue la compañía del Piti en el recital. Él como cantante principal, en ocasiones con guitarras y armónica, se plantó frente al público con la soltura y la emotividad que lo caracterizan.

Lo que la vida le dio, supo aprender con el tiempo, / que al final se transformó en un fuerte rompe vientos. ¿Qué tan lejos está La Norma de los consejos que el gaucho Martín Fierro le da a sus dos hijos y al de Cruz luego de toda una vida de opresión, persecución y marginalidad? Es de la boca de un viejo / De ande salen las verdades, le hace decir José Hernández a su experimentado personaje ante su joven audiencia. Algunas de las letras de los temas que sonaron fueron escritas hace 50 años por Francisco Betancor, el abuelo de Piti. Otras son del propio cantante y hay también composiciones conjuntas.

Como sea, en todos los casos aparece una voz experimentada, consejera, que reivindica la figura materna y libera ideas optimistas. Y cuando ganan los “puedo”, / y cuando gana el creer, / ya no es cuestión de ganar / ni tampoco de perder, / sólo es cuestión de estar vivo / y saber bien que podés. Destaca una estrofa de otro de los temas que interpretaron los músicos en el Ópera. Ante esta propuesta el público no podía más que asumir una postura de escucha y contemplación. Había algunas remeras de Las Pastillas en la sala, pero no abundaban. Sin embargo, cuando sonó La Doctora II, la atención se transformó en euforia. Nadie había reclamado la aparición de ese repertorio, pero fue recibido con gratitud.

Con PNL, el primer adelanto del próximo disco de este proyecto, se dio cierre a la noche. Programación Neurolínguística sería el nombre completo de esta canción que aborda en su lírica la disciplina, estudiada por el artista, que propone modelos de comunicación y desarrollo personal basándose en los sentidos. La hipótesis sostiene que cada persona le da prioridad a uno de sus sentidos para percibir la realidad y adquirir conocimientos.

Notarán lo auditivo qué es este buen tipo, / la cadencia audible en su ser / Tonalidad y temperatura comprometen su entender / Casi que se olvida de ver. – Piti Fernández.

 

Por Juan Bellesi.

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