Temporada de patos… Temporada de conejos

Augusto Ricardo, del taller de cine y filosofía, volvió a Tarde Neurótica para hablar de los Looney Tunes y uno de sus directores más destacados: Chuck Jones.


Los Looney Tunes son una serie de dibujos animados de la compañía Warner Bros. En 1929, la Warner Bros, que gracias a su sistema Vitaphone había impuesto el cine sonoro en Hollywood, compró la disquera Brunswick Records, con todas sus filiales musicales, y así tenía el control de gran parte del mercado musical. Y ya que tenía todas las canciones a disposición, había que aprovecharlas y había que difundirlas. Y por eso “Looney Tunes”, que significa en inglés “Canciones lunáticas, chifladas”: los primeros cortos eran prácticamente sin trama y llenos de números de música y baile. El nombre “Looney Tunes” es una alusión a las “Silly Symphonies” (Sinfonías tontas) de Walt Disney que habían comenzado en el año 1929 con el famoso corto The Skeleton Dance.

Esto nos lleva al primer punto. La diferencia entre los Looney Tunes y Disney.

Disney suele presentar personajes buenos, inocentes, llenos de bondad o, al menos, de buenas intenciones (si hacen alguna picardía, es para proteger a sus amigos o alguien inocente, nunca por maldad). Y, por lo general, hay algún tipo de enseñanza o mensaje o moraleja o algún aprendizaje de algún tipo. Estuve viendo los Looney Tunes toda esta semana y la verdad es que no aprendí nada. Es un humor mucho más surrealista y disparatado, a puro gag y chiste sin sentido. Y donde hay lugar para la maldad (El Pato Lucas haciendo todo para que su enemigo común, Elmer, le dispare a Bugs Bunny).

En cuanto al estilo de dibujo, Disney apuntó siempre dibujos más realistas, con mucho trabajo en los detalles y experimentaciones con distintas técnicas. Warner, en cambio, va a preferir una forma de dibujo más conservadora en algún aspecto, menos realista y con fondos sin detalles. Va a ser un arte de eso, igualmente.

Finalmente, en el 1939, Disney estrena el largometraje Blancanieves, que es un éxito absoluto y, a partir de ahí, va a apostar más por las películas. Y por eso los Looney Tunes quedan como reyes indiscutibles de los cortos y de la televisión. Y van a adoptar una forma de trabajo completamente inusual: van concebir a los personajes como actores. Los cortos estaban hechos por distintos directores y equipos y, verdaderamente, cada uno acentuaba tal o cual rasgo de los personajes, de tal manera que se puede decir que eran actores que trabajan de tal o cual manera de acuerdo al director. Algo fascinante. Por eso aparecía tipo “Bugs Bunny en”. O por ejemplo, una serie de cortos protagonizados por el Pato Lucas y Porky como ayudante (en el espacio -Duck Dodgers-, en un western, como Robin Hood, etc.)

El primer corto es del año 1930: Sinkin’ in the Bathtub (Hundiéndose en la bañera). Su primera estrella, Bosko, es un chico negro con un aspecto muy parecido Mickey Mouse y al Gato Félix, y en que, por ejemplo, toca el chorro de agua de la ducha como si fuese un arpa, dando con el tono característico de los Looney Tunes. Bosko fue bastante popular y llegó a estar en más de 30 cortos.

Pero el éxito llega en 1935, de la mano del cerdito Porky en I Haven’t Got a Hat (No tengo sombrero).

En 1937, en el corto Porky’s Duck Hunt (La cacería de patos de Porky) hace su aparición la estrella que lo va a eclipsar y que define al típico personaje de los Looney Tunes: el Pato Lucas. Un personaje histriónico, loco, chillón, endiablado, que se retuerce, cambia de forma, no tiene lógica, etc. En 1940, aparece la estrella: Bugs Bunny, en el corto A Wild Hare (Un conejo Salvaje), en que también aparece Elmer Gruñón.

De todos los directores y artistas que trabajaron durante todo esos años (desde los 30 a los 70), hay uno que sobresale: Chuck Jones. No sé si es el mejor, pero sí es el que más trascendió. Seguramente, todos los cortos que se acuerden de los Looney Tunes, fueron dirigidos por él. ¿Quién es Jones? Charles Martin Jones nació en 1912 (murió en el 2002). Me gusta la fecha porque Gertie el dinosaurio (la primera animación) es de 1914.

Su casa estaba ubicada a unas cuadras del estudio de Charles Chaplin. Y el niño Chuck iba a ver cómo filmaba las películas y cómo trabajaba el maestro. La pantomima utilizada en las películas mudas fue una gran influencia para su trabajo como animador. Luego de dejar de la escuela y estudiar pintura, se dedicó a dibujar retratos por un dólar en la calle (año 1935 aproximadamente). Así se dio cuenta de que hacer caricaturas implica darle una gran importancia al gesto, a la expresión y al perfil.

Entre 1938 y 1962, dirigió más de 200 caricaturas para Warner Bros. Y creó muchos personajes como el Coyote y el Correcaminos (Fast and Furry-ous – 1948), Pepe le Pew (Odor-Able Kitty del 1945) y Marvin el Marciano. Siempre junto al guionista Michael Maltese),

Pero no sólo trabajó y creó personajes, sino que definió un estilo que lo convirtió en uno de los maestros de la comedia visual de todos los tiempos. Casi todos sus chistes siguen una estructura de dos partes. La primera parte te hace llegar a una suposición y la segunda parte prueba que te equivocaste. Eso es todo: suposición y realidad (El Coyote y el Correcaminos). Es todo un arte de lo inesperado.

Pero los chistes son solo la superficie. Lo que realmente distingue a Jones, es el trabajo en los personajes.

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