Contaminación electromagnética ¿Son peligrosas las antenas 5G?

Sol Represa y el físico Carlos Lamas explican lo que se sabe hasta el momento de la radiación y sus efectos en la salud.


La Licenciada en Química Ambiental, Sol Represa, abordó este tema (que viene generando debates, polémicas y conspiraciones en el último tiempo) junto al físico Carlos Lamas (investigador del CONICET y docente de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP). Para empezar, explicaron que entre las antenas viajan ondas electromagnéticas (que son energía) como la luz del sol o el calor de un horno. Las ondas tienen dos características muy importantes la intensidad (como el volumen) y la frecuencia (como el tono musical).

Las ondas electromagnéticas interactúan con las personas y a ese fenómeno se lo llama de resonancia. A partir de cierta frecuencia la podemos percibir como calor, porque hace vibrar las moléculas. A frecuencias más pequeñas puede producirse algo que se conoce como efecto ionizante que es cuando es tan grande esa energía que puede provocar el desprendimiento de un electrón de materia orgánica. En este caso, hay consenso y seguridad de que tarde o temprano son cancerígenas y por eso, por ejemplo, se recomienda usar protector solar.

La tecnología de quinta generación (o 5G) utiliza ondas de frecuencia más alta que las redes previas de telefonía celular. Estas ondas viajan distancias más cortas y por eso se requieren más antenas de transmisión y son más bajas. Si bien emplea campos electromagnéticos de mayor frecuencia, no se salen del espectro de radiación no ionizante. En este sentido, Lamas expresó que por ahora no hay resultados contundentes ni mecanismos detectados mediante los cuales se pueda concluir que la radiación que emiten las antenas 5G son cancerígenas.

Los únicos efectos biológicos probados de la radiación no ionizante son “térmicos”, es decir, el calentamiento de la materia biológica por absorción de la energía radiada. Aunque este calentamiento debe ser mínimo o despreciable a la intensidad legal. Se está investigando que causen otra cosa Pero es importante en la ciencia para demostrar causalidad poder identificar el mecanismo de acción. Así como vemos en las peliculas que el asesino se demuestra encontrando el motivo y el arma homicida, esto vendría a ser lo mismo a nivel metodológico.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) junto con la Agencia Internacional para la Investigación de Cáncer (IARC) clasificó toda la radiación de las frecuencias de radio (de la cual las señales de teléfonos móviles forman parte) como “posibles carcinógenos” junto con comer vegetales en escabeche y utilizar talco. Las bebidas alcohólicas y la carne procesada son consideradas carcinógenos. De todas maneras, ante la duda, los expertos recomiendan comunicarse con el ente regulador o con la Universidad. La Facultad de Ciencias Exactas y de Ingeniería tiene personal trabajando en esto.

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