Cine Arte Lumiere online y retrospectiva sobre El Pampero cine

Maxi Curcio destacó dos propuestas cinematográficas para ver películas gratuitas de calidad y en internet.


El crítico cinematográfico, docente y productor audiovisual, contó en Tarde Neurótica de qué se trata la retrospectiva propuesta por Márgenes en relación al trabajo de la productora de cine argentino El Pampero disponible para Argentina, Chile y España. Además, Maxi presentó la propuesta online del espacio Cine Arte Lumiere.

El Pampero cine: factoría del cine independiente argentino – Márgenes

La productora Márgenes es una iniciativa con sede en Madrid, para difundir películas y creadores surgidos en las afueras de la cinematografía española convencional. A través de un soporte online que permite el visionado en streaming en condiciones óptimas, pone a disposición del gran público películas españolas de calidad que generalmente quedan restringidas al circuito de festivales con las limitaciones que esto implica. La Cinemateca de Márgenes dará cabida a estrenos, muestras, retrospectivas y a un catálogo que incluye una selección de la parte más desconocida e inquieta de la cinematografía ibérica. Márgenes organiza también cada año el ‘Festival online de cine español al margen’. Una referencia indispensable para los amantes de este tipo de cine. En esta ocasión, rinde tributo a un polo cinematográfico latinoamericano como nuestra industria; y en especial a El Pampero Cine, responsable de algunas de las producciones más sorprendentes del nuevo cine argentino con tres títulos emblemáticos, que están disponibles online, tanto en alquiler individual como en un pack conjunto () y pueden verse desde España, Chile y Argentina.

Esta factoría de cine indie nace en el año 2002, como un grupo de personas dispuestas a experimentar y a renovar los procedimientos y las prácticas del cine hecho en la Argentina. Mariano Llinás, Alejo Moguillansk, Laura Citarella y Agustín Mendilaharzu son los integrantes de este colectivo cinematográfico que, en contra de todas las costumbres –estéticas, narrativas y económicas– , hace de la libertad y de la búsqueda de nuevas posibilidades su razón de ser. Prescinden de la tiranía del productor que exige una estructura de trabajo rígida y vertical, profesan la autogestión, intercambiándose en cada película los roles en dirección, producción, guion, montaje y a veces incluso actuación, consiguen los fondos y se saltan el circuito tradicional de exhibición. La producción de El Pampero Cine se cuenta entre la más original y celebrada de los últimos diez años. Sus obras han innovado en prácticamente todos los campos de la actividad cinematográfica. Desde Balnearios (2002), ha desarrollado un sistema de producción basado en el rechazo a los postulados industriales y a las fuentes clásicas de financiación, que le ha permitido una producción constante y fértil. Más tarde, Historias Extraordinarias se convirtió en el emblema del trabajo cooperativo que se lleva a cabo en El Pampero Cine y de una nueva manera de dirigir, producir y distribuir sus propias películas.

Historias extraordinarias: Una película llena de historias que, sin embargo, carece de una historia. Separada en tres bloques narrativos de hora y veinte de duración y narrado en voz en off, tiene como figuras centrales a tres forasteros, identificados con distintas iniciales – H, X y Z -, cada uno con una misión diferente que se irá revelando de a poco: un crimen, un tesoro, una apuesta. Sus destinos nunca se cruzan y cada cuento trae consigo una infinidad de nuevos relatos. Con sus continuas digresiones, idas y vuelta, el cineasta construye un hipertexto sorprendente e imprevisible donde la aventura se impone como estilo de vida y el viaje libera la imaginación. Mariano Llinás, multipremiado director por la descomunal “La Flor”, dirige, escribe y protagoniza esta arriesgada “película literaria” donde lo que importa no es tanto la historia sino la posibilidad de contarla y el gusto de hacerlo.

La vendedora de fósforos: Una serie de variopintos y extraños personajes conforman el friso de figuras marginales a quienes está dedicada esta oda a la resistencia. Alejo Moguillanski combina ficción y documental para construir un relato vital a partir de materiales tan dispares como las referencias cinéfilas, la metaficción la situación política y económica de Argentina, el diálogo entre la cultura argentina y la europea… Poética y lúdica a la vez, la película se interroga también sobre como transformar nuestro universo cotidiano con la alquimia del arte. Un juego de refracciones que destaca por su capacidad para pensar lo real a través de la ficción. Mejor Película argentina en BAFICI 2017, es un erudito homenaje al séptimo arte.

La mujer de los perros: Dirigida por la actriz Verónica Linás y Laura Citarella, es la penetrante y lúcida historia de una mujer que decide vivir en las afueras de la ciudad de Buenos Aires, rodeada de un montón de perros. Poco sabemos de ella. Queda lejos un pasado con el que ha querido romper y más lejos aún, un futuro. El presente se impone. Verónica Llinás, también protagonista del filme, da vida a un personaje enigmático. Como una especie de espectador de su propio entorno, solitaria y silenciosa, la mujer se mantiene despierta frente a las maravillas del mundo. La cámara observa a prudente distancia, sin invadir ni manipular, pero siempre atenta a registrar sus gestos y todo lo que pueda producirse en la constante interacción con los animales. La película, que se estrenó mundialmente en la competencia del Festival de Rotterdam y fue galardonada con el Premio a la Mejor Actriz en BAFICI, ofrece una mirada humanista y contemplativa hacía un personaje que se ha aislado del mundo y explora de forma poética e intimista el universo de la soledad.

Cine Arte Lumiere

Cuando pase la emergencia por el coronavirus y vuelva a empezar la actividad habitual en las salas cinematográficas, uno de los espacios más tradicionales (y escasos) del cine de autor de la ciudad de Buenos Aires reabrirá sus puertas luego de una renovación total y con un nuevo nombre en la marquesina: Cine Arte Lumière. El futuro complejo, cuya construcción ya avanzada debió interrumpirse a raíz de la pandemia, ocupa el mismo espacio que se inauguró en la década de 1950 como Cine Arte y permanece inactivo desde julio de 2019, cuando dejaron de funcionar las tres salas del BAMA (Buenos Aires Mon Amour), inauguradas en 2013. Está ubicado en la Diagonal Norte Pte. Roque Sáenz Peña 1150, a pocos metros del Obelisco. Como anticipo de esta reapertura en tiempos de parálisis en los cines, el nuevo complejo Arte Lumière habilitó una “sala virtual” con un lanzamiento semanal de títulos ya estrenados y exhibidos en el circuito del cine de autor de la Argentina, que podrán verse vía streaming en la Web oficial del complejo con el único requisito de una inscripción gratuita al Club.

El edificio fue diseñado para uso de oficinas y una sala de espectáculos en el subsuelo. A mediados de los años 60 su propietario, Juan Carlos Lamas un hombre vinculado desde siempre al cine tanto nacional como internacional, fundó con un grupo de amigos el Cine Arte por el placer de ver en un ámbito de camaradería las cintas que no siempre llegaban a las salas comerciales. Así surgió una sala que se instalaría a lo largo de más de medio siglo y atravesando sucesivas circunstancias, como una referencia emblemática para la cultura de la Ciudad de Buenos Aires. Desde finales de los sesenta, con auge en los setenta y ochenta, funcionó allí el icono que llevaba ese nombre simple y sintético, al que con cariño se le decía, a secas, “El Arte”. Este mismo lugar ha funcionado en el tiempo con diferentes nombres. Primero fue el Cine Arte, luego el Cine Hall desde el año 2007, el Cine Arteplex Centro, que cerró en 2013 y de 2014 hasta julio de 2019 el Cine BAMA (Buenos Aires Mon Amour). De todas sus etapas, la más emblemática fue la de “El Arte”: elemento vital de la movida de la época, un lugar donde se podían ver los films que no se hallaban en otro lado. Como otras salas del circuito -por mencionar algunas, Lorraine, Losuar y Loire, conocidas como “las 3 L”, instauraba un ritual cinéfilo.

Allí se exhibió “Tommy”, la ópera rock de The Who, del director inglés Ken Russell (1975). También fue suceso el cine político italiano de los setenta. Algunos testimonios que rescatan el espíritu del Cine Arte hablan de salas llenas con películas como “Persona” de Ingmar Bergman transformada en un clásico de culto. Un refugio durante los años de plomo, cuando las películas llegaban cortadas por la censura, pero aún así se podían ver cine alternativo a la propuesta distractiva del ámbito comercial. En los ochenta el Arte tuvo un segundo apogeo de la mano de Octavio Fabiano, funcionó en el ’86 el Béla Lugosi Club, de cine bizarro y en cada etapa concentró y fue referencia de la Cinefilia.

Cine Arte Lumiere junto a los estrenos más importantes de ese “otro cine” programa películas clásicas y de culto, respetando la tradición del Cine Arte de los años 70 con cine político y social como los importantes ciclos de cine italiano, además de retrospectivas de realizadores en copias recientemente restauradas o películas premiadas en los grandes festivales internacionales que no llegan a los grandes circuitos de exhibición de Argentina.
En el website hay profusa información sobre la actualidad cinematográfica, artículos de opinión, criticas, material inédito y una ventana virtual abierta a una comunidad de cinéfilos que participen, compartan, debatan sobre el cine de hoy y sugieran ciclos, proyecciones especiales, charlas y retrospectivas. El Cine Arte Lumiere es un punto de encuentro real y virtual de forma totalmente gratuita.

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