Entre tanta oscuridad: Fulgor


 

Hoy giramos bajo el sol, como las nubes en su perfección, nunca pierden la razón.

El pasado jueves 21 de junio el Teatro Bar (43 e/ 7 y 8) recibió a Prana en un concierto que buscó generar una experiencia sensorial distinta mediante su mística y su música, creando un ambiente de tranquilidad y armonía sonora.

Cuando entramos, nos despojamos rápidamente de la ropa invernal a la que estamos acostumbrados en épocas tan frías, olvidándonos por un momento del invierno recién llegado y de la gripe para sumergirnos en un lugar cálido y reconfortante.

“Abajo a la izquierda” nos dijeron en la entrada. Desde las 21 Los Valses deleitaron con su música los oídos de los espectadores.

Entre las masas ansiosas por escuchar el show, los infantes corriendo y el olor a pizza recién horneada, nos adentramos a la platea central del teatro en donde estaban acomodados en sus respectivas sillas Gastón Paganini (Cantante de Nave), Sofía Cullares (De la banda Franca), Inés Mauri Ungaro (Marta muestra, Atómicos) y Tomás Agustín Casado (Tototomás).

Tras un desempeño que duró poco menos de una hora, Los Valses llegaron al final de su repertorio. Los presentes estaban expectantes, risueños, compartían un lindo momento acompañados por sus familias y amigos. Disfrutaron de un vino tinto, mientras que otros optaron por la infaltable cerveza dentro un clima tranquilo donde primaba el respeto y la pasividad debido al formato de la sala: café concert.

Luego de la musicalización previa que teloneó a Prana, comenzamos a escuchar un poema del escritor norteamericano, David Lynch: Dark Deep Darkness que nos sumergió en el mundo de un hombre en profunda oscuridad y soledad buscando un esplendor que lo sacara de ese estado. Esto le dio el pie inicial a lo que sería el estreno del nuevo disco: Fulgor.

Con un juego lumínico de la mano de Lisandro Peralta que involucró la presencia de más de diez focos grandes de distintos colores y una gráfica virtual que proyectó a los músicos en vivo, provocó una mayor atracción visual.

A su vez, la humareda y el sonido envolvente lograron captar toda nuestra atención. La banda comenzó a tocar Un Verano Invencible para teñir la noche de buen rock, aunque no del rock al que estábamos acostumbrados con Caminhos Cruzados, porque en este nuevo lanzamiento los músicos Matías Patinho, Emiliano Rimoldi y Darío Artiguenave se inspiraron en un pensamiento más terrenal, esquivándole un poco al campo espiritual al que se habían inclinado en su primer disco.

Como su nombre bien los describe, Prana sonó con una energía vital, enriquecida por la inspiración que emanó el sonido de las cuerdas, que supieron atravesar nuestros oídos con melodías tranquilizadoras,  encontrando en nosotros una conexión especialmente agradable.

El segundo tema de la noche fue Ser Parte Del Viento, seguido por Nada Más, involucrando la intervención de la voz de Marian Betervide (Martes de Agua)  que enalteció aún más a la banda con sus tonalidades agudas.

Somos dos espectros en un mismo cuerpo, una misma lucidez, cantaban en un armonioso unísono que nos provocó la sensación de piel de gallina.

Por otro lado, un dato que no fue menor: los micrófonos. Dos de ellos tenían el pañuelo verde con la frase blanca “Campaña Nacional Por El Derecho Al Aborto Legal, Seguro y Gratuito” atado a los pies, en un marcado petitorio por la legalización del aborto en Argentina.

Siguiendo el recorrido por los temas de la noche, el octavo fue un cover de Marina Fajes: Acantilados, seguido por Tu Lime. Finalmente, entre fotografías, luces, aplausos y más humo, el show dio por terminado con Unísonos.

Por ésta grata noche, desde nuestro espacio valoramos todo el esfuerzo que conlleva hacer un espectáculo de esta magnitud y agradecemos haber podido presenciar la presentación de lo que fue Fulgor.

Ph: Sebastián Pavlotsky, Zoe Porzio

 

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